Cuidados de la piel: tips para evitar daños durante la pandemia

¿Sabías que el lavado excesivo de manos puede provocar un efecto contrario y favorecer la entrada de gérmenes? ¿Sentís la piel mucho más sensible desde que comenzaste a usar tapabocas? En esta nota, la médica dermatóloga Ana de Pablo responde todas estas preguntas y nos da algunos consejos clave para proteger nuestra piel en estos días.

Como todos sabemos, las principales  medidas de prevención para no contraer COVID-19 incluyen el distanciamiento social, una  higiene correcta de manos y el uso del  tapabocas. Todas ellas, sumadas al encierro de los primeros meses, pueden haber desencadenado distintos cuadros en los que nuestra piel se haya visto involucrada. Ana de Pablo, médica dermatóloga, nos cuenta en qué consisten estas patologías, cómo hacer para evitarlas y cuál es la mejor forma de seguir cuidándonos del virus, sin dañar nuestra barrera cutánea.

 
 

¿Cómo debemos cuidar la piel de las manos?

 


El lavado frecuente es la única manera de mantener nuestra piel limpia y libre de gérmenes. Ese lavado debe durar, por lo menos, 20 segundos, y puede realizarse con jabón líquido o con jabón en pastilla. Si no estamos en casa, podemos recurrir a otros medios como el alcohol en gel
 

 
 
 

Antes de la pandemia, solíamos higienizarnos las manos antes de comer, luego de ir al baño o al llegar a casa. En este momento nos encontramos frente a un lavado excesivo con productos que barren la grasa de la piel y que generan sequedad, la cual puede derivar en una forma de daño muy molesto. La barrera cutánea alterada favorece la entrada de virus y bacterias. Esto quiere decir que el lavado es efectivo para combatir gérmenes, pero si la piel se lastima, nos volvemos más propensos a las infecciones y sucede todo lo contrario. El daño puede apreciarse en forma de enrojecimiento, picazón, ardor, fisuras o sangrado, sobre todo en el dorso de las manos, lo que nos impide hacer una vida normal y continuar con las medidas anti-coronavirus.  

 
 

5 consejos para prevenir el daño en las manos:

 
  1. Para higienizarte, preferí los jabones cremosos, con un ph de 5,5, sin perfume ni antisépticos.

     

  2. Después, secalas con pequeños golpes e hidratarlas con algún tipo de crema humectante que sea untuosa y no tan líquida, para que persista más en tu piel. Hay cremas específicas para las manos, pero si no tenés una, optá por cualquiera que cumpla con estas características. La noche es un buen momento para usar una crema más grasosa.

     

  3. El agua siempre debe estar tibia: si está muy caliente, eso también barre la grasa normal de la piel y aumenta el efecto detergente del jabón.

     

  4. Si estás en la calle y no tenés acceso al lavado con agua y jabón, utilizá alcohol en gel, esperá a que se seque por completo y luego colocá la crema humectante. El alcohol medicinal líquido no es lo mismo, porque reseca mucho más.

     

  5. Evitá el contacto directo con productos de limpieza y realizá las actividades del hogar con guantes puestos: elegí los que son de vinilo o nitrilo, ya que los guantes de látex pueden provocar alergia. En su defecto, podés utilizar los de cocina (que son de látex) junto con un guante de algodón por debajo, para aislar la piel de ese material, sobre todo si ya está dañada. 

 
 
 
 

¿Cuáles son las afecciones que pueden desencadenarse con el uso del tapabocas? 

 


Por el ambiente húmedo que se genera, el uso del tapabocas puede llegar a ocasionar:

 

- Brote de acné, en especial en la zona cubierta por el tapabocas: comienza como una pequeña lesión inflamatoria colorada y luego se transforma en una lesión con pus que tarda días o semanas en desaparecer .

 

- Aparición o empeoramiento de la rosácea: sensación de mucho calor en la cara y pequeñas lesiones como las del acné, pero que duran un día o dos.

 

- Agravamiento de dermatitis seborreica: es una condición inflamatoria similar a la caspa, pero asociada a situaciones de estrés. Puede estar presente en el cuero cabelludo como en la cara y, por lo general, se manifiesta con un enrojecimiento y una fina descamación. Las mejillas y sus surcos son las zonas que suelen estar más comprometidas.

 

 

 
 

Ante cualquier tipo de lesión o reacción de la piel, es indispensable consultar con un profesional para que indique, si es necesario, un tratamiento específico.

 
 

¿Cómo proteger la piel de la cara?

 
 

Es fundamental crear un hábito de cuidado, independientemente de la pandemia y el aislamiento. ¿Qué significa esto? Que siempre debemos limpiarnos y humectar la cara, tanto por la mañana como por la noche. En este momento en particular, hay que intentar disminuir el uso de maquillaje, porque el tapabocas lo cubre y su roce puede provocar lesiones como el acné.

 

 

5 tips para incluir en nuestra rutina de cuidado:

 

  1. No dormir con maquillaje, ni con la suciedad de todo el día.

     

  2. Limpiar el rostro antes de ir a dormir y apenas nos levantamos.

     

  3. Consultar con un profesional cuál es el producto ideal para la limpieza de tu piel: se puede utilizar un jabón suave y cremoso, agua micelar o leche de limpieza.

     

  4. Humectar la cara con productos no comedogénicos: suelen ser cremas relativamente livianas, con poco tenor graso, para que no generen puntos negros.

     

  5. Lubricar los labios en forma constante: no alcanza con hacerlo dos veces por día, porque se resecan luego de comer, al hablar y mientras dormimos. Existen distintos tipos de humectantes para labios, el más común es la manteca de cacao, pero también hay otros más específicos que persisten y mejoran la sensación de sequedad, ardor y picazón en esa zona.

 
 
 
 
 
 

Fuente: charla en vivo con Ana de Pablo, médica dermatóloga (M.N. 75.814).