Lactancia y trabajo en pandemia: tips para organizarnos mejor

¿Se termina tu licencia por maternidad? Te traemos algunos consejos para que logres continuar con la lactancia, tanto en la modalidad del home office como en el trabajo presencial.

La leche materna tiene muchos beneficios para el bebé y para la persona que amamanta. En nuestro país, la prevalencia de la lactancia al momento del nacimiento supera el 95%. Sin embargo, según datos relevados por la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, 1 de cada 10 lactancias se pierden por motivos relacionados al regreso laboral. En esta nota, te brindamos algunas recomendaciones para continuar con esta práctica según tu modalidad de trabajo.

 

Las ventajas del teletrabajo

 

Para mamás en período de lactancia y con intención de mantenerla, la posibilidad del teletrabajo se volvió una gran oportunidad de disfrutarla sin interrupción.

 

El home office permite mantener la higiene en todo momento y evita experimentar esa sensación de culpa y abandono muy común al retomar las actividades previas a la licencia por maternidad.

 
 
 

El bebé lactante necesita previsibilidad para evitar la ansiedad y suele acomodarse a un ritmo de alimentación cada 3 o 4 horas que no debería alterarse. Se sugiere establecer horarios para disfrutar de este momento y mantener al mismo tiempo un adecuado desempeño en el trabajo remoto. Si convivís con otras personas durante tu jornada laboral, es clave que acuerdes pautas claras para no perder de vista tus objetivos. 

 
 

La lactancia y el regreso a la oficina en tiempos de COVID-19

 

La recomendación más importante en esta situación es mantener la lactancia materna siempre que sea posible. Si estás amamantando y volviste al trabajo presencial, podés sacarte leche y conservarla para que otra persona alimente a tu bebé en tu ausencia. 

 

Tené en cuenta que, según la Ley de Contrato de Trabajo, disponés de dos descansos de media hora para darle la teta a tu bebé en el transcurso del horario laboral durante su primer año de vida. Si no trabajás cerca de tu casa, podés sumar esos descansos y restar una hora por día de tu jornada.

 

Tip: Lo ideal es que empieces a practicar la extracción de leche antes de reincorporarte, no solo para que mejores la técnica, sino porque también podés armar una pequeña reserva congelada. Averiguá si en tu trabajo hay espacios higiénicos y privados para sacarte leche.

 
 
 
 

En este contexto de pandemia es fundamental tener en cuenta: 

- Respetar en forma estricta el distanciamiento social y el uso del barbijo en el ámbito laboral y en el transporte público .

- Recibir alguna de las vacunas disponibles para SARS-CoV-2.

No se ha demostrado el contagio de COVID-19 a través de leche materna, pero sí se conoce la transferencia de anticuerpos, incluso contra el virus SARS-CoV-2. Si sos un caso sospechoso o confirmado, podés continuar con la lactancia siguiendo estos consejos .

 
 

6 pasos para realizar una extracción de leche materna en forma manual

 
  1. Lavate bien las manos y elegí una posición cómoda y relajada.

     

  2. Masajeá suavemente el pecho desde la base hacia el pezón, al principio y a lo largo de la extracción.



     
  3. Inclinate hacia delante y sostené tu pecho con la mano opuesta ubicándola formando una “c” (pulgar por arriba de la areola y el índice por debajo).



     
  4. Presioná al mismo tiempo con el pulgar y el índice hacia atrás. Luego apretá firmemente hacia delante, acercando los dedos entre sí para comprimir los conductos de leche que están debajo de la piel.



     
  5. Apretá y soltá el pulgar y el índice varias veces hasta que la leche comience a gotear. Rotá los dedos alrededor de la areola.



     
  6. Volcá la leche en un recipiente apto para alimentos, limpio, con tapa y fecha de recolección.

 
 

¿Cómo conservar la leche en tu casa?

 
  • Utilizá siempre un recipiente con tapa, apto para alimentos. 

  • Rotulá el envase con la fecha de la extracción. Cuando vayas a usarla, elegí primero la leche que tiene más antigüedad.

 
  • Podés guardarla en heladera hasta 4 días y en el freezer hasta 6 meses.

 

  • Tené en cuenta que, como todo alimento, debe ser conservada en frío inmediatamente luego de ser extraída. Sin embargo, en ciertas situaciones donde no tengas acceso a la refrigeración, podés mantenerla a temperatura ambiente (16-29ºC) hasta 4 horas.

 

  • Para descongelarla, bajala del freezer a la heladera o a baño maría (nunca sobre fuego directo) o bajo el chorro de agua caliente.

 

  • No hiervas ni uses microondas para entibiarla.

  

Fuente:
- Asociación Civil Argentina de Puericultura.
- Ministerio de Salud de la Nación.