10 consejos para acompañar a nuestros hijos en la vuelta al cole

La licenciada Silvia Chiampan nos acerca algunas recomendaciones para ayudarlos a tener un inicio de clases saludable.
Por Silvia Chiampan.


Empieza febrero y en el consultorio se escuchan frases como: "Hace tanto tiempo que no escribo que me sale la letra diferente". Otros protestan: "Es injusto, en mi cole tengo menos vacaciones que en el resto porque empezamos en febrero". Y algunos, entre la angustia y la fiaca, se dan coraje: "Ya tengo que ponerme las pilas porque me quedaron tres materias y si no meto por lo menos una, repito".

En esta época, aumenta la ansiedad en los estudiantes y en sus familias debido a los cambios en los ritmos que se avecinan. En breve llega el final de las vacaciones, del tiempo del ocio, de estar más al aire libre, de los tiempos sin horarios, de estar compartiendo más horas con papás y hermanos. En algunos días más, dejamos el traje de baño y las ojotas para vestirnos para ir al cole. Pero además, hay que realizar el chequeo bucodental, el apto físico, ver los horarios de hockey, averiguar por el transporte escolar, comprar el uniforme y los útiles, entre tantas otras cosas.

Todas estas modificaciones son acompañadas de distintos sentimientos: el miedo a lo desconocido, la alegría de crecer, el reencuentro con los compañeros, la intriga por cual será la maestra, la preocupación por las exigencias escolares. Entonces, ¿cómo podemos ayudar a los chicos en esta transición? ¿Cuáles pueden ser las recomendaciones para un inicio escolar saludable?

Tenemos que saber que ese incremento en la ansiedad es esperable hasta cierto grado, y aprender a tolerarla es parte del crecimiento. Por eso, en las primeras semanas de clases es posible observar que los chicos están más sensibles, menos tolerantes e irritables.
 
Ser pacientes, escucharlos y darles confianza ayudará. Es muy importante no recargarlos con nuestra propia ansiedad. Cuando comienzan las clases, los padres también tenemos temores y nos preguntamos si los entenderán, si los cuidarán bien, si será buena la escuela que elegimos. Ese desprendimiento genera en la familia fuertes temores, pero es necesario ser conscientes de ellos para no trasmitirlos a los niños.
 
 
 
 
 
 

10 consejos para ayudarlos en el nuevo comienzo

 
Por supuesto, existen las diferencias personales y no todos reaccionamos del mismo modo. Por eso, es imposible dar una receta que aplique para todos por igual, pero como adultos tenemos que saber que si estas ansiedades no disminuyen con el correr de la semana y detectamos excesivas preocupaciones o surgen problemas físicos como vómitos, cefaleas, problemas intestinales o insomnio es importante consultar con un profesional.

Debemos adaptarnos despacito a lo que va a pasar en los próximos días y es muy importante el apoyo y la alegría que los mayores trasmitamos dentro de un entorno que permanezca lo más estable posible sin sumar más nerviosismo.

Aquí, algunas recomendaciones puntuales:
  1. Hablemos y anticipemos lo que va a pasar en los próximos días, contándoles cómo va a ser el nuevo ritmo en la época escolar.
  2. Mostrémonos con entusiasmo, optimismo y confianza en nuestro hijo. Acompañar, escuchar y no exigir de más es fundamental.
  3. Comencemos la transición de los horarios de manera paulatina. Vayamos generando ritmos de comidas, de ir a la cama y de levantarse cada día más temprano antes del inicio de clases.
  4. Con los niños más pequeños podemos jugar a la maestra o el maestro.
  5. Contemos nuestras propias historias escolares: las más graciosas anécdotas de nuestros propios compañeros y docentes.
  6. Transmitámosles que si todos pueden, ellos también. Con nuestras particularidades y nuestros tiempos, todos tenemos la posibilidad de lograrlo.
  7. Recordémosles los logros positivos que tuvieron el año pasado y durante las vacaciones.
  8. Como adultos, mantengámonos serenos. Confiemos en la institución educativa que elegimos.
  9. Planifiquemos los turnos médicos y organicémonos para no dejar todo para último momento: ir programando el apto físico, las vacunas, el chequeo bucodental, la audiometría, revisar el uniforme para ver si hay que realizar alguna compra.
  10. Preparemos, junto a ellos, los útiles escolares. Es importante poner nombres para identificarlos porque esta organización ayudará a los chicos a prepararse mentalmente y a responsabilizarse por sus pertenencias.


Y ahora que revisamos los sentimientos esperados para estos próximos días, ¡les deseo a todos los padres y estudiantes que tengan un excelente comienzo escolar!

 

Silvia Chiampan, licenciada en psicopedagogía y psicología (MP 91.019).
 
 
Esta información que brindamos a través de nuestra página contiene conceptos básicos y generales sobre las temáticas abordadas. Para contar con asesoramiento detallado y personalizado, consulte con su médico de referencia.