De la contraseña al triple candado: protegé tu identidad digital

Protegé tu privacidad con el "triple candado". Aprendé cómo el Múltiple Factor de Autenticación (MFA) refuerza la seguridad de tus datos de salud.

En la actualidad, las contraseñas parecen ser suficientes para resguardar la privacidad y la salud en el entorno digital. Sin embargo, la ciberdelincuencia, desarrolla constantemente nuevas estrategias para vulnerar estos accesos. Por este motivo, una clave compleja ya no resulta suficiente y es fundamental sumar barreras de protección adicionales a cada cuenta.

 

Mitos y verdades de la seguridad en nuestras claves

Con frecuencia, la confianza en la seguridad digital, se basa en hábitos que en realidad, aumentan la exposición a riesgos. Es fundamental reconocer que las claves pueden ser vulnerables para poder actuar a tiempo. A continuación, analizamos algunos mitos frecuentes sobre el uso de contraseñas:

  • mito sobre la complejidad básica: muchas personas creen que usar una mayúscula y un número (como "Osde2026") garantiza seguridad.

  • la realidad técnica: los programas informáticos actuales pueden descifrar este tipo de combinaciones al instante. Para mayor seguridad, es recomendable utilizar frases largas o unir palabras al azar, incorporando caracteres especiales y números (MateMantaTarde329%%).

 

  • mito sobre la practicidad: Utilizar la misma clave para todas las plataformas para evitar olvidos es una práctica común.

  • el riesgo de un "efecto dominó": Este es uno de los errores más peligrosos. Si un sitio web sufre un ataque, esa clave queda expuesta y las personas atacantes intentarán usarla para ingresar a otras cuentas, como la de OSDE, accediendo así a información sensible.

  • mito sobre la invulnerabilidad: Se suele pensar que una clave compleja es una barrera inquebrantable.

  • la trampa del engaño: Si alguien entrega su clave voluntariamente tras ser engañado por un mensaje, llamada o correo falso, la complejidad de la clave pierde toda utilidad. 
    Seguridad-información

El Múltiple Factor de Autenticación (MFA): tu segundo candado

Si las claves pueden ser robadas o adivinadas, la mejor defensa es el Múltiple Factor de Autenticación (MFA).

Este sistema garantiza que solo quien sea titular de la cuenta pueda ingresar, combinando tres pilares fundamentales:

  • Algo que se SABE: la contraseña personal y secreta.
  • Algo que se TIENE: un dispositivo móvil donde se recibe un código único o token mediante SMS, WhatsApp o una aplicación específica.
  • Algo que se ES: factores biométricos como la huella digital o el reconocimiento facial del equipo.

La eficacia de este sistema radica en que, aunque la ciberdelincuencia obtenga la clave (lo que se sabe), no podrá acceder a la cuenta al carecer del dispositivo físico (lo que se tiene) o de la identidad biométrica (lo que se es).

La atención como último filtro de seguridad

Aunque la tecnología ofrece herramientas avanzadas, la atención de cada uno es el componente clave. Es fundamental recordar que tanto las claves como los códigos de validación tienen carácter personal e intransferible.

Es importante destacar que, bajo ninguna circunstancia, el personal de asesoría de OSDE se pondrá en contacto para solicitar contraseñas, códigos de seguridad o datos de tarjetas de crédito y débito por ningún medio.

Ante cualquier duda o necesidad de gestionar claves, se recomienda utilizar únicamente los canales oficiales.

 

Te puede interesar:

2026 sin engaños